Ventana v8.0

Samantha, reina de belleza trans en Puebla, fue asesinada con dolo; FGE evade hablar con la familia

samantha trans puebla

Los padres, hermanos y abuelitos de Samantha Rosales Barrios colocan en el patio de la casa sillas para su novenario. El silencio de pronto se rompe por los gritos y el llanto de la abuelita con quien Samantha, mujer trans, vivió hasta antes de que el jueves 20 de agosto muriera embestida con “dolo” por un automóvil mientras circulaba en una motocicleta en Atlixco, Puebla.

“Dijo que se iba morir siendo reina y así fue, se murió siendo reina”, dijo su hermano Silvestre Flores Rosales, cinco años menor que Samantha.

Entre lágrimas recuerda a su hermana de 23 años, quien en 2019 obtuvo el titulo de “Señorita Atlixco Gay” de la firma Carlos y Meche, la de mayor prestigio en la comunidad gay a nivel nacional.

Aunque pareciera un número mas en la cifra de homicidios en Puebla, el asesinato de Samantha advierte también del persistente odio hacia las mujeres transgénero. Su corona llena de brillos luce colgada en su cuarto, una habitación con piso de cemento; en el otro extremo, un crucifijo.

En su cama descansan sus muñecos de peluche. La cortina del cuarto se encontraba en el suelo. Su mamá la levanta y con una sonrisa advierte que al parecer Samantha los vino a visitar, porque la cortina estaba bien sujetada.

Samantha fue encontrada muerta la madrugada del jueves 20 de agosto sobre el pavimento en el bulevar Ferrocarriles, en Atlixco, Puebla, de donde era originaria.

Videos de vigilancia en la zona muestran que un automóvil impactó la motocicleta en la que ella y un acompañante viajaban, ambos cayeron. El acompañante se levantó, tomó la motocicleta y se retiró dejando a Samantha en el suelo.

Su abuelo recibió la llamada que alertó a su familia sobre la muerte de la joven. Cuando llegaron al lugar, les impidieron acercarse al cuerpo de la muchacha. Aunque le explicaron a los policías municipales que la víctima era su hija, no los dejaron pasar.

Sus padres Fabiola Rosales y Silvestre Flores, en ningún momento vieron llegar a los peritos para resguardar el cuerpo de su hija. Fue la funeraria la que levantó el cuerpo.

La Fiscalía General del Estado (FGE) Puebla no ha querido atender a la familia. Un encuentro en persona y una llamada es lo único que han recibido. Llegaron al absurdo de pedirles pruebas o algo que pudiera ayudarlos a identificar al asesino, pero ellos sólo saben que esa noche Samantha había salido y las amistades que le conocen no saben a dónde fue.

Para su padre, el trabajo de la Fiscalía ha sido “deficiente”. Incluso les pidieron que llamaran a una amiga de Samantha para que acudiera a declarar, cuando ellos mismos les dijeron que la chica estaba en disposición de ayudar a ubicar al agresor.

La familia tiene claro que fue un asesinato y pide justicia. Quieren encontrar al homicida y por ello convocaron, junto con el colectivo LGBTT+, a dos manifestaciones el viernes 28 y sábado 29 de agosto en la FGE y en la Casa de Justicia de Atlixco, donde colocaron listones con la exigencia de justicia.

El pasado 21 de agosto, el fiscal Gilberto Higuera Bernal declaró que investigan el asesinato de Samantha como feminicidio, considerando “la calidad de la persona” y “el dolo” con el que fue asesinada.

El Código Penal de Puebla en su artículo 338 Bis establece una pena de 40 a 60 años de prisión y una multa de 500 a mil días de salario a quien cometa un feminicidio. De incluir la agravante por odio establecida en el artículo 330 Bis, por género o preferencias sexuales, la sanción aumentaría 20 años más.

“Iban exclusivamente sobre la moto porque el carro bien podía seguir derecho, pero los embistió y la otra persona de la moto ni siquiera se agachó, no la auxilió, se montó sobre su moto y jamás volvió a ver a Sam (…) Sí nos lástima porque quedó tendida. La persona de la moto, si hubiera obrado de buena manera, se hubiera quedado ahí. Le hubiéramos dado las gracias por acompañarla, pero no lo hizo, se vio cobarde”, expresó su padre.

“Exigimos justicia, porque no merecía morir en esas circunstancias; queremos que paguen. No queremos que el proceso se alargue”, enfatizó su madre antes de empezar el novenario que realizan en la casa que habitó Samantha en La Magdalena Axocopan.

Información: Animal Político

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