Ventana v8.0

Préstamo de 1000 mdd que solicitó AMLO, fue para comprar votos

Por Rubén Cortés.

Ya se sabe el motivo del préstamo por mil millones de dólares que pidió el gobierno al Banco Mundial: el programa clientelar estrella del gobierno, Sembrando Vida, quemó por adelantado el presupuesto de 30 mil millones de pesos que recibió para este año.

Sí: 30 mil millones de pesos para sembrar arbolitos (de los que se murió el 92 por ciento); mientras que los niños con cáncer sólo recibieron 500 millones de pesos, los cuales intentaron ser bloqueados por los diputados de Morena y sus lacayos.

Pero los sembradores de arbolitos se están chupando al gobierno por una pata: como el gobierno no los supervisa, hacen como que siembran arbolitos porque saben que sólo les pagan a cambio del voto, y cobran por adelantado.

Más que sembrar vida, se trata de sembrar votos. En cambio, como las micro, pequeñas y medianas empresas no producen votos, el gobierno ya les advirtió que “si tienen que cerrar, que cierren”, a pesar de que generan el 72 por ciento de los empleos del país.

Las desproporciones en dinero de Sembrando Vida con los programas verdaderamente productivos son escandalosas: recibe 30 mil millones para un millón de hectáreas, pero la Comisión Nacional Forestal recibe tres mil millones 60 millones de hectáreas.

Este derroche, por parte del gobierno, de los impuestos del contribuyente mexicano en un programa de clientela electoral (junto con otros como Jóvenes Construyendo el Futuro), obligó al gobierno a solicitar un crédito al Banco Mundial.

Es decir, se trata de un préstamo que no va dirigido a rescatar la planta productiva, sino para seguir dando dinero en mano a la base electoral de Morena: un dinero que no encuentra retorno al proceso productivo nacional.

Sí: un dinero que no encuentra retorno al proceso productivo nacional, como los 30 mil millones de pesos a Sembrando Vida, gastados en plantar 80 millones de arbolitos, de los cuales muy pocos siguen vivos.

Y seguirá el desastre, porque Sembrando Vidacarece de mecanismos para determinar cuáles son los métodos indicados en la siembra por regiones del país, así como de calendario de distribución y entrega de plantas según los ciclos de cultivo. Improvisación total.

Aún con ésta improvisación total (y de haber tirado por la ventana 15 mil millones de pesos el año pasado), Sembrado Vida recibió este año el doble de presupuesto: más de la mitad de todo el presupuesto de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Tampoco olvidemos que este programa arrancó con una visita del presidente a Agromod, una empresa del jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, que se dedica a vender arbolitos para siembra.

Todo queda en el gobierno: el préstamo del Banco Mundial, los arbolitos…

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